Buscando la paz interior: una guía para el crecimiento espiritual – José Manuel Martínez Sánchez

¿Qué significa buscar la paz interior? Posiblemente sea, dicho sencillamente, encontrar la manera de no pensar tanto, de liberarnos del pensamiento. Hacia ese punto se dirigen todas las prácticas de meditación y la búsqueda de todo estado de liberación. Estar liberado significa despojarse de algo. Despojarse de condicionamientos. Es quitarse peso para andar con más soltura, es desenvolverse como una pluma acunada por el viento. El peso de la razón nos aprisiona, nos erosiona como un martillo, nos ata a una realidad que casi nunca tiene que ver consigo misma. Porque la realidad, su esencia más pura y noble es la del vacío.

La paz interior es un estado donde no es necesaria la palabra para dar sentido a esa vivencia. Vivir la paz interior es únicamente dejarse llevar por lo que “es verdadero” sin necesidad de decir “esto es verdadero porque…”. Los maestros zen llaman a esta experiencia “satori”. Como dijo Yuan-Wu: “Cuando ya no hay nada ligado a tu mente, y has llegado limpiamente al otro lado, estás preparado para el perfeccionamiento”. ¿Qué quiere decir con “llegar al otro lado”? Significa acceder al vacío de la mente. A limpiar ésta de los pensamientos ordinarios, a cultivar la atención correcta, que es aquella que “está presente sin más en el ahora”, sin otra intuición que la que precisa la contemplación silenciosa del momento presente. La intuición es la “facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento”. La intuición continuada es el satori, es la comprensión iluminada, desvelada. Hablaré de la intuición más detalladamente en otros momentos de este libro.

A lo largo de este libro hablaré de la paz interior, ese estado que todos deseamos en nuestras vidas, un estado de armonía y equilibrio que confiere al individuo su plenitud. A través de las enseñanzas de los grandes maestros obtenemos pautas que nos ayudan a llegar a ese estado deseado para nuestro bienestar. Y, por supuesto, a través de la meditación, experimentamos la paz interior. ¿Cómo se realiza la meditación?, puedes preguntarte. A menudo algunas personas piensa que es algo muy difícil, que sólo se consigue con un esfuerzo brillante del dominio de la mente. Pero no es así. La meditación es muy fácil y no existen unas determinadas reglas para ejercitarla. Solamente una predisposición a dejar libre la mente, no interferir en ella, convertirnos en observadores de la misma, en huéspedes silencios de nuestro propio tumulto interior. Cuando se comienza a meditar suele ocurrir eso: que uno empieza a darse cuenta de que le es muy difícil dejar de pensar, de que los pensamientos se encadenan unos a otros, significando una lucha constante el tratar de aquietarlos. Pero sólo es cuestión de práctica. Una práctica muy sencilla, que no necesita de ningún esfuerzo, sino todo lo contrario.