Cómo crear tu empresa – Movistar

La idea de negocio es nuestro punto de partida. Durante los primeros días, la ponemos a prueba dentro de nuestra cabeza. Si la idea sobrevive a este primer filtro, es momento de dar un paso más y ponerla en papel.

Como describirla es divertido, lo habitual es envalentonarse y empezar a añadir todo tipo de detalles. Uno de los puntos más excitantes es cuando empezamos a imaginar las previsiones de ingresos en los próximos cinco años. Todo un clásico de los planes de negocio.

A medida que el tamaño de nuestro documento crece, la idea pinta cada vez mejor. Poco a poco vamos obteniendo la energía que nos hace falta para dar el siguiente paso: empezar de verdad.