Cómo lograr todos tus deseos dejando que la mente subconsciente trabaje para ti – Genevieve Behrend

La historia del hombre está marcada por la eterna búsqueda de la verdad. Tras el desarrollo cultural, social y económico de las grandes civilizaciones del pasado y del legado de los pensadores que más han influido en nuestro devenir, se halla ese deseo por conocer nuestro lugar en el mundo y el sentido de nuestra existencia.

¿Existe Dios? ¿Se puede hablar de una energía inteligente que crea y mueve el cosmos? ¿Somos el resultado de un cúmulo de fortuitas coincidencias? A día de hoy, pocos pueden decir que han iluminado su entendimiento hasta la absoluta comprensión de la verdad, y sin embargo, existen mentes privilegiadas que se han acercado a ella. Thomas Troward fue una de esas mentes.

Este libro fue publicado en el año 1929, fruto de las «clases magistrales» de Troward a Genevieve Behrend. La propia Behrend recopiló las enseñanzas más poderosas recibidas durante los cuatro años en los que recibió la guía de Troward y escribió esta obra en la misma forma dialogada que lo había recibido. A pesar de la actualidad del pensamiento de ambos autores, hemos querido revitalizar este texto extrayendo su esencia más práctica, reestructurando sus enseñanzas, enfatizando sus máximas y afirmaciones y centrándonos en facilitar su aplicación particular a todo el que se acerque a él.

Lo que hace que Cómo lograr todos tus deseos sea tan actual y valioso es la claridad con la que nos enseña a descubrir y desarrollar el poder del pensamiento para cambiar nuestro estado interior y nuestras circunstancias, enseñándonos a centrarnos en lo que queremos lograr en lugar de perdernos en aquello que nos sucede sin la intervención de nuestra voluntad. Ya entonces, ambos autores habían descubierto la fuerza de las afirmaciones y la observación de nuestro interior como medio para sincronizarlo con lo que nos rodea. Como el propio Troward decía: «“Yo soy” es la palabra de poder. Si crees que tu pensamiento es poderoso, tu pensamiento es poderoso».