Las Siete Leyes Espirituales del éxito – Deepak Chopra

D. Chopra es doctor en medicina (endocrinóogo), su formación la hizo en Estados Unidos y en la India. Es líder en el campo de la medicina de la mente, el cuerpo y el potencial humano.

Sus innovadoras conferencias y libros mezclan la Física y la Filosofía (lo práctico y lo espiritual), la venerable sabiduría de Oriente y la vanguardia científica de Occidente.

Su aporte a la realización del hombre es de suma actualidad, su actitud es diferente a la de otros guías espirituales, que cuidan en su lenguaje las referencias a lo que llamamos «material», Chopra no tiene ningún prejuicio en hablar de dinero, éxito empresarial, realización financiera y cosas así.- Pero esto no quiere decir que sea un «instructor» de ejecutivos o un director técnico de personas que sólo buscan tener algo mas de dinero. En realidad está muy lejos de eso.
Según Chopra el éxito, incluso el económico no se logra a través del esfuerzo agotador y violento, la estrategia competitiva inescrupulosa y la fría estrategia. El hombre debe acercarse al éxito e incluso a la riqueza a partir de una posición y una actitud mucho más espirituales. El éxito tiene muchos aspectos y la riqueza material es en este sentido el resultado del flujo abundante de lo bueno hacia nosotros, a partir de una correcta búsqueda con objetivos claros y concretos por la senda del espíritu y con base en las Leyes naturales que gobiernan toda la Creación.

Es decir que, según Chopra, la riqueza deja de ser un fin en sí mismo, sino que es el resultado lógico de un proceso durante el cual hemos ido apuntando la fuerza espiritual que nos va llevando a armar todo el rompecabezas del éxito, que incluye nuestra salud, la energía, el entusiasmo por la vida, las relaciones personales, la libertad creativa, la estabilidad emocional y psicológica, y en ese camino también está el tan deseado bienestar material.

Para llegar al éxito no hay otra forma que empezar por conocer nuestra verdadera naturaleza, en este sentido Chopra sugiere que comencemos a reconocer y cultivar la divinidad que está en cada uno de nosotros, manifestación de la divinidad universal. Somos parte de eso, tenemos en nosotros «la semilla divina». Mientras no sepamos hacernos cargo de esa semilla y germina con ella, jamás llegaremos a nada.

El verdadero éxito es el despliegue de esa divina viviente en nuestro interior. Entendiendo la vida como una expresión milagrosa de la Divinidad Universal en comunión con la Divinidad Interior que habita en todas las cosas que existen, recién entonces estaremos en condiciones de entender, obtenet y disfrutar del verdadero éxito.